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Qué son las casas pasivas: beneficios y cómo funcionan

En los últimos años, el sector inmobiliario ha ido evolucionando y se ha adaptado a las exigencias de cada familia. Las casas pasivas son un claro ejemplo de ello: son confortables, consumen menos electricidad y ayudan al medioambiente. Pero ¿qué son y cuáles son todas sus ventajas? Explicamos, a continuación, todos los detalles.

Qué son y cuáles son los beneficios de las viviendas passivhaus

Las viviendas pasivas son un tipo de edificación bioclimática que ha ido, en los últimos ejercicios, ganando adeptos en el territorio español. La arquitectura, cuidada al máximo, aprovecha el entorno y los recursos disponibles.

Jaesso: beneficios casas pasivas

Conscientes de los imponentes beneficios de los hogares pasivos, las empresas constructoras hemos ido, poco a poco, adaptando muchas de esas promociones para ofrecer calidad y bienestar a los compradores de viviendas passivhaus. Así, podríamos definir a una casa de este tipo como la que utiliza estrategias de la arquitectura pasiva para un funcionamiento eficiente.

Pero ¿cómo es su funcionamiento? Ante todo, se busca funcionalidad y eficiencia. Esto es posible sin recurrir a los sistemas tradicionales, siguiendo una estrategia basada en la optimización y el empleo de novedosas técnicas o materiales. Una vivienda pasiva utiliza fuentes de calor también pasivas como la energía del sol y hasta el calor que emiten los electrodomésticos al funcionar.

Por lo tanto, será clave la orientación del hogar, las características del entorno y el aprovechamiento de la radiación solar.

Beneficios de las casas de este tipo

Los beneficios, que se materializan, en resumidas cuentas, en un respeto máximo al medioambiente y una optimización de recursos, son los aspectos más destacados. Sin embargo, existen más que podemos ver en los siguientes puntos.

Ahorro de suministros

La factura de la luz podrá aminorarse en un 70 %. Es el ahorro más directo que se debe tener en cuenta, puesto que repercutirá directamente en el bolsillo del comprador. Así, la inversión en una vivienda pasiva habrá merecido la pena si se tiene en cuenta que la amortización podría llegar entre el segundo y el tercer año. Es más, la vivienda incrementará su valor. Muchos inversores compran hogares pasivos porque saben que, al cabo de los años, habrán incrementado su precio. La rentabilidad, entonces, está asegurada por partida doble.

Aislamiento acústico y térmico

El aislamiento llega no solo por los materiales utilizados, también por las ventanas o puertas. Es, quizá, el aspecto más importante a destacar. Se evitarán pérdidas de calor gracias a materiales de primera calidad, empleados en paredes y falsos techos. Asimismo, se reducirán los ruidos procedentes del exterior a la vez que se mejorará la temperatura del hogar.

Bienestar en el interior de las viviendas pasivas

El objetivo, además de ahorrar y aislar, es potenciar el confort del interior del inmueble. La habitabilidad de la vivienda en las estaciones más extremas se potenciará al máximo gracias a la reducción de los cambios de temperatura.

Además, los beneficios se extenderán a la salud al evitarse las molestas humedades, la contaminación o los hongos.

Jaesso: aislamiento casas pasivas

La sostenibilidad, nuestro mayor aliado

Una vivienda de este estilo no generará emisiones a la atmósfera, por lo que hablaremos de un hogar completamente sostenible. También por los materiales empleados, todos respetuosos con el medioambiente y que guardan todas sus cualidades con el paso del tiempo.

Como hemos venido mostrando, las casas pasivas nos ayudarán no solo a mejorar el entorno, sino también a ahorrar dinero todos los meses. No es de extrañar que cada vez sean más los propietarios que apuesten por este tipo de hogares. Toda empresa de construcción que desee cubrir las necesidades de la población, contará con este tipo de viviendas en su cartera de viviendas.

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